Permite que me presente

lola 1Me llamo Lola Massanet  y  soy profesora de Yoga.

Mi práctica y formación en el Yoga comenzó en Las Palmas de Gran Canaria, de la mano de Alberto Leiva Guevara. En mi primera clase me explicó como respirar, adoptar las posturas básicas de Yoga, y hacer un recorrido de relajación física; esta práctica  me descubrió lo rígida y tensa que estaba, pero lo realmente importante de aquella primera clase fue reconocer que había encontrado el “ALGO” que busqué toda mi vida: una práctica saludable para el cuerpo, la mente y las emociones,  una práctica que me comunicaba conmigo misma.

La teoría era fácil: re-aprender a respirar, hacer ejercicios de calentamiento articular, cuidar la movilidad y tono del eje vertebral, con posturas de posturas de flexión, extensión, lateralización, torsión y posturas invertidas.

La forma de hacerlo consistía en: tomar la postura, concentrarse, respirar, no forzar, y dejar que poco a poco el cuerpo cediera, la mente se centrara y las emociones se calmasen.

Pensé que sabía lo fundamental respecto al Yoga, sólo quedaba mi compromiso con practicarlo. Todos los días no obtenía las mismas sensaciones en la práctica, así que aprendí a no esperar un resultado concreto y dejar que la práctica siguiera su curso sin expectativas, y el resultado siempre era bueno para mi.

Desde aquellas primeras prácticas han pasado muchos años, y aquellas bases siguen siendo tan útiles y válidas como entonces, por lo que sólo resta seguir practicando. Con los años he aprendido muchas cosas, y una de las mas importantes es que no hay atajos ni trucos,  que la magia de la Vida aparece con la constancia en la práctica personal.

Más tarde mi formación continuó con Carlos Fiel, y a lo largo de doce años aprendí y experimenté sus enseñanzas en el Yoga, en el que me acercó a la concepción del “Yoga sin fronteras”. Años después formé parte, como profesora colaboradora, de su equipo de formación de profesores.

Con Carlos Fiel aprendí que la simplicidad de mi primera práctica tenía en su fundamento unas raíces profundas, complejas y compartidas con otras disciplinas. Enseñanzas de su “Yoga sin fronteras” que tomé de él y en las que sigo profundizando son: el respeto a todas las opiniones, la capacidad de integrar los opuestos, el valor del juego, de la interacción con los demás y con lo demás para auto-conocerme, y además un estudio exhaustivo de la anatomía corporal, la auto-regulación y auto-ajuste para vivir las asanas.

Aprendí que hay una búsqueda interna en cada postura, en cada juego, para encontrar unos límites que yo misma he creado y necesito romper para encontrame mejor. Esta parte de auto-conocimiento y quemar impurezas fue realmente dura pero muy liberadora.

Mi formación ha seguido en la escuela de Yoga Sivananda, una transmisión monástica cuyo lema es “ sirve, ama, medita y realízate”. De este aprendizaje he incorporando a mi práctica los mantrams, el pranayama, el estudio de la filosofía y del sánscrito. Estas prácticas y enseñanzas son como beber de un manantial de aguas transparentes, que me dan serenidad y sabiduría espiritual.

Mi recorrido ha ido de lo simple a lo complejo, de lo cotidiano a lo Universal, de lo tangible a lo sutil y para el aprendizaje de lo sutil ha tenido una importancia capital la técnica del Reiki con mi profesor Josua. Partiendo de la base de que en el fundamento del Yoga está el Prana, para aprender a percibirlo en su aspecto más sutil, la práctica de Reiki me ha sido fundamental.

La práctica de la Meditación fue llegando con la atención a la respiración (meditación Shamata) y la atención ecuanime (meditación Vipásana). Me he acercado un poquito a las prácticas chamánicas, con Miyo (tradiciones americanas) y Angela Rodriguez (tradiciones africanas). Prácticas que respeto y valoro. Por último agradezco la  transmisión y el buen hacer de Fernando Dalgalarrondo a través de la PNL.

En cuanto a mi experiencia como profesora de Yoga puedo haceros una breve reseña, sobre todo para recordar y agradecer a las personas que han sido alumnas, porque ¿que sería de un profesor si no hubiera alumnos?.

  • En los años noventa di clases de Yoga en Pego, donde se creó un hermoso grupo de practicantes, que tras mi marcha siguieron con su propio impulso. En la misma época también recuerdo con mucho cariño los grupos que tuve en Ondara y Denia.
  • Seguí dando clases profesionalmente durante catorce años en el centro Sadhana de Valencia, atendiendo sesiones personales de yoga-terapéutico, colaborando en la formación de profesores de Yoga durante varios años, además de impartir cursos de fin de semana de Relajación y Respiración.
  • También impartí clases Yoga en el Palau de la Música tanto a músicos como al personal administrativo.
  • En 2015 dirigí el primer curso con certificado oficial, de “Instructores en Yoga” en Valencia a través del SERVEF.
  • Actualmente doy clases en una pequeña sala a grupos reducidos con atención muy personalizada, donde trato de compaginar la  filosofía y teoría del Yoga con su  práctica. El entorno es magnífico, ya que estamos al final del Paseo de la Alameda y nos llega la brisa marina mientras hacemos Yoga.
  • Daría una imagen incompleta personal si no reconociera lo que disfruto haciendo “Yoga por el mundo”, bien sea en el desierto del Sahara, donde regreso siempre que puedo, como en lugares tan dispares como Perú, la India, Central Park en Nueva York, la Rivera Maya, las Islas Canarias, el cabo de Gata, Yoga y Cerezas en las montañas de Alicante, etc. En definitiva es hacer Yoga sumergid@s en la vida, en ese gran viaje que es la Vida en el Planeta Tierra.

Yoga para mi es sinónimo de salud en el sentido más amplio, yo enseño Yoga en las clases y talleres que imparto según lo que he aprendido y practicado, partiendo siempre de la premisa de que: “No te creas lo que te cuento. Esta es mi vivencia. Prueba a vivirla y ver si también te funciona”.

Recibe mi más cordial bienvenida

Om shanti

Lola Massanet
Noviembre 2017